Del 15 al 17 de junio de 2026, en Évian (Francia), los representantes de las principales potencias imperialistas se reunirán para defender un único objetivo: preservar el orden capitalista mundial. El G7 no es más que el consejo de administración político de las multinacionales, los bancos y las industrias armamentísticas.
En un contexto de crisis estructural del capitalismo, buscan mantener las posiciones de las clases dominantes aumentando la explotación de las y los trabajadores, la represión de los movimientos sociales, generalizando la militarización del mundo y acentuando el saqueo neocolonial del Sur Global, con la consiguiente exacerbación de las desigualdades a escala mundial y la aceleración del desastre climático.
Su «transición ecológica» es una mentira verde al servicio de la ganancia. Su «democracia» se detiene cuando la lucha de clases se vuelve demasiado intensa. Su «seguridad» significa violencia policial, fronteras mortíferas y criminalización de las solidaridades.
De cara a la cumbre, la prohibición de manifestarse anunciada por el gobierno francés confirma una cosa: frente a la contestación, el Estado burgués muestra su verdadero rostro.
No reconocemos ninguna legitimidad a esta cumbre. Cuestionamos su orden social.
Los días 13 y 14 de junio de 2026, en Ginebra (Suiza) y en la región fronteriza, se está construyendo en un amplio marco unitario una contracumbre internacionalista y anticapitalista: encuentros, debates estratégicos, acciones y una gran manifestación internacional el domingo 14 de junio.
El 14 de junio, jornada histórica de huelga feminista en Suiza, será un momento de convergencia de luchas: feministas, ecologistas radicales, antirracistas, sindicales e internacionalistas. Porque la lucha contra el patriarcado, el racismo y la destrucción ecológica es inseparable de la lucha contra el capitalismo.
El Nouveau Parti Anticapitaliste – L’Anticapitaliste y solidaritéS ya están comprometidos en la organización de esta movilización. Se trata ahora de ampliarla, de construir los marcos unitarios locales y nacionales necesarios para hacer de esta iniciativa un éxito a gran escala.
El CI de la IV Internacional, reunido del 21 al 25 de febrero, anima a todas las organizaciones de la IV Internacional - en particular en Europa y en el Norte de África - a movilizarse activamente como tales y a construir e implicarse en los marcos unitarios.
Frente a su mundo de ganancias, explotación y guerra, opongamos la solidaridad internacionalista de las y los explotados y oprimidas. Frente a su cumbre de los poderosos, opongamos la fuerza de los pueblos en lucha.
¡No hay paz con el capitalismo!
¡Su crisis no es la nuestra!
¡Ninguna legitimidad para el G7!