Declaración del Buró ejecutivo de la Cuarta Internacional
¡Fin inmediato del bloqueo energético y alimentario contra la isla! ¡Lula y Sheinbaum: las condenas son insuficientes, petróleo para Cuba ya!
El gobierno de Estados Unidos ejecuta una política de genocidio contra el pueblo cubano mediante un cerco militar, económico y energético desde febrero de este año. El imperialismo dirigido por Trump intenta someter al país caribeño mediante el recrudecimiento del histórico estrangulamiento económico cuyas consecuencias sobre el pueblo solo pueden describirse como crueles. Washington sigue haciendo todo tipo de amenazas bélicas contra Cuba como parte de la guerra contra la soberanía de todos los países latinoamericanos y contra los pueblos latinos en Estados Unidos.
El pueblo cubano y su tradición revolucionaria han sido ejemplo de solidaridad con diversos países del mundo cuando enfrentan adversidades. La verdadera razón para el recrudecimiento del bloqueo es la osadía de un pueblo que ha sido símbolo e inspiración para generaciones de luchadores por la soberanía nacional y por la transformación social. Cuba ha sido el único país de América Latina donde se expropió a la burguesía, con la declaración del carácter socialista de la revolución hecha por Fidel en 1961.
La situación actual de Cuba se ha convertido en una verdadera crisis humanitaria. La amenaza constante de una nueva operación militar del imperialismo de Trump contra una nación latinoamericana soberana exige que expresemos nuestra solidaridad apoyando sus resistencias. Es necesario desarrollar y apoyar las campañas nacionales e internacionales unitarias en defensa de Cuba y las acciones autogestionadas como la flotilla Nuestra América.
Se trata de la defensa de la soberanía y de la independencia de un país latinoamericano históricamente oprimido y asediado por el imperialismo. Es urgente hacer todo lo posible para que se vuelva a suministrar petróleo a Cuba y se puedan enviar alimentos y medicamentos a la isla.
Cuba no solo enfrenta la hostilidad del imperialismo estadounidense, sino también el abandono de aquellos países que, en teoría, deberían disputar el orden unipolar. Ante el supuesto giro a un mundo de múltiples polos de influencia, lo que se ha visto es una política cobarde de sometimiento ante el bloqueo energético promovido por el gobierno de Trump, incluyendo a países productores de petróleo como Rusia, China, Brasil y México. Se expone vivamente la hipocresía de la multipolaridad y las contradicciones del progresismo.
Rusia y China podrían desafiar el bloqueo total decretado por Washington contra Cuba sin correr riesgos insuperables. Rusia envió un petrolero a Cuba que llegó al puerto de Matanzas a finales de marzo de 2026 con un cargamento de petróleo suficiente para cubrir las necesidades del país durante quince días. Este ejemplo demuestra una política posible de auxilio al pueblo cubano, pero Rusia ha optado por abandonar a Cuba frente a Washington y la utiliza en las negociaciones con Trump para obtener el máximo margen de maniobra en Ucrania. La falta de ayuda al pueblo cubano en peligro sirve a Rusia como ficha de cambio en sus negociaciones con Estados Unidos.
Si bien no ha habido un desafío claro a la política trumpista y genocida, sí han existido señales de ayuda importantes pero todavía insuficientes para las necesidades actuales de Cuba. China ha seguido una política de donativos de sistemas solares fotovoltaicos que ha aumentado exponencialmente la capacidad de producción de energía por la vía solar, y que ha evitado un colapso todavía mayor de la sociedad cubana. Entre febrero y junio de 2026 México fletó seis convoyes oficiales de ayuda humanitaria con destino a Cuba con alimentos básicos y artículos de higiene. La ayuda humanitaria prestada por Brasil ha consistido en medicamentos y materiales de primeros auxilios. La ayuda humanitaria de México a Cuba es, en general, más importante, más frecuente y directa que la que presta Brasil.
México ha desplegado su propio ejército utilizando directamente los buques de guerra de la Armada mexicana para romper el bloqueo marítimo de Cuba. Estos buques militares del gobierno transportan la carga de puerto a puerto. A principios del mes de septiembre la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó en el Caribe un buque que transportaba combustible a Cuba. Según el gobierno estadounidense el operativo respondió a las acciones coordinadas de los gobiernos de Estados Unidos y México. Tras el abordaje de la embarcación, los guardacostas estadounidenses la escoltaron hasta el puerto de Progreso, en el estado mexicano de Yucatán, donde la Marina mexicana confirmó que la embarcación transportaba combustible.
Brasil, para evitar un conflicto más con Trump, recurre a la ONU. La ayuda brasileña consiste en una promesa de alimentos que transita por los canales multilaterales del Programa Mundial de Alimentos (PMA). Brasil suministra la mercancía, pero su distribución depende de la logística de terceros o de la capacidad de los buques cubanos para ir a recogerla. Brasil se protege jurídicamente para evitar que sus empresas (como Petrobras) sean objeto de sanciones estadounidenses, calificando sus envíos como “donaciones humanitarias” multilaterales. México hace entrar sus buques militares directamente en la bahía de La Habana. Brasil, por el contrario, delega totalmente la gestión material a la ONU y al Programa Mundial de Alimentos (PMA). Se trata de una ayuda esencial, aunque “neutral”, que no conlleva la misma carga de confrontación política.
En el marco de su tradición internacionalista y de defensa de la revolución cubana, la IV Internacional expresa su apoyo al pueblo revolucionario de Cuba en su lucha por sobrevivir, contra el bloqueo y el cerco energético impuesto por los Estados Unidos, y exige su levantamiento inmediato, incondicional y definitivo.
¡Todos aquellos que defienden la soberanía y el derecho de los pueblos a la autodeterminación deben pronunciarse, tomar una posición clara y movilizarse contra el bloqueo!
¡Trump y Rubio, manos fuera de Cuba!
¡Fin inmediato del bloqueo energético y alimentario contra la isla! ¡Lula y Sheinbaum: las condenas son insuficientes, petróleo para Cuba ya!
Por una campaña humanitaria mundial de solidaridad con el pueblo cubano.