Solidaridad con el pueblo ucraniano

El 24 de febrero de 2026 se cumplió el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala de Ucrania. El régimen de Putin pensó que este sería el comienzo de una rápida operación militar para instalar un régimen títere en Kiev. Sin embargo, la decidida resistencia del pueblo ucraniano frustró los planes rusos de una victoria rápida. Cuatro años después, el pueblo ucraniano sigue resistiendo a pesar de insuperables obstáculos.

La lucha ucraniana es una lucha por la autodeterminación de un pueblo históricamente oprimido y es una lucha de resistencia contra el régimen de extrema derecha de Putin, que pretende reconstruir el imperio ruso. Es una lucha que merece la solidaridad de todas aquellas y aquellos que apoyan la democracia y el derecho a la autodeterminación.

Mientras nos solidarizamos con el pueblo de Ucrania, al igual que la izquierda ucraniana, seguimos siendo críticos con el Gobierno de Volodymyr Zelensky: sus políticas económicas neoliberales y antisindicales y sus intentos de socavar la independencia de las principales instituciones anticorrupción de Ucrania. Como declaró el Movimiento Social Ucraniano, «el principal obstáculo para movilizar eficazmente los recursos es la política neoliberal, que da prioridad a la propiedad privada por encima de todo, fomenta la especulación y permite que la riqueza sea acumulada por particulares». Rechazamos las políticas que hacen recaer el peso de la guerra sobre los hombros de les pobres y les trabajadores, mientras que los ricos siguen obteniendo beneficios. Hay que obligar a los oligarcas a pagar.

También en tiempos de guerra es necesario defender y proteger la democracia, los derechos de la clase trabajadora y la justicia social. Es sobre la base de su propia posición de clase y sus propios derechos que se puede movilizar a las amplias masas de trabajadores y trabajadoras. Se merecen un futuro por el que vale la pena luchar. Es esencial mejorar las garantías sociales de las personas que cumplen servicio militar, especialmente de las y los que defienden Ucrania desde 2022. Les trabajadores que mantienen en funcionamiento la sociedad ucraniana frente a los continuos ataques rusos necesitan apoyo, al igual que las personas que han huido de las regiones ocupadas por Rusia.

Hoy, el régimen de Trump ha otorgado a Putin una renovada legitimidad internacional. Existe una clara afinidad política entre los regímenes estadounidense y ruso; ambos adoptan abiertamente políticas imperialistas que otorgan a las grandes potencias libertad para intervenir en sus llamadas «esferas de influencia». El régimen de Trump está dispuesto a sacrificar Ucrania para apaciguar a Putin y alejar a Rusia de China. Mientras tanto, las clases dominantes europeas utilizan la guerra de Rusia contra Ucrania como excusa para aumentar el gasto militar y aplicar políticas de austeridad que atacan los derechos de les trabajadores y las conquistas sociales. El imperialismo occidental busca afianzar las políticas neoliberales y antidemocráticas en Ucrania, al tiempo que afirma hipócritamente defender la libertad.

Hemos visto cómo las políticas de Trump han alimentado la agresión rusa. Los ataques rusos se dirigen sistemáticamente contra las infraestructuras necesarias para proporcionar luz y calefacción al pueblo ucraniano. Rusia pretende quebrantar la voluntad de lucha de Ucrania. Y, sin embargo, Ucrania sigue resistiendo.

La guerra de Rusia contra Ucrania ha traído consigo muerte y destrucción a una escala inimaginable, con cientos de miles de víctimas. Una «paz» en los términos de Putin y Trump, negociada sin la participación del pueblo ucraniano, no sería una paz duradera, sino solo un paso hacia futuras agresiones por parte de una Rusia envalentonada. Una paz verdadera solo es posible sobre la base de la autodeterminación, la democracia y la justicia social. La solidaridad internacional con el pueblo ucraniano, en forma de ayuda práctica y apoyo político a las organizaciones que luchan por los derechos democráticos y sociales, sigue siendo urgentemente necesaria.

Desde el principio, la Cuarta Internacional ha apoyado la resistencia ucraniana contra el imperialismo ruso y ha llamado a los socialistas a organizar la solidaridad internacional. Hemos establecido vínculos con organizaciones sociales y políticas ucranianas, en particular con nuestres compañeres del Movimiento Social. También hemos apoyado la lucha de nuestres compañeres dentro de Rusia y en el exilio contra el imperialismo ruso.

En el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala, reiteramos nuestro apoyo a la lucha ucraniana y al pueblo ucraniano. Exigimos la retirada completa de las tropas rusas y la liberación de los miles de civiles ucranianes retenides en centros de detención en Rusia y en zonas de Ucrania bajo territorio ruso. Rechazamos el juego de las negociaciones interimperialistas y pedimos que todas las negociaciones sean públicas ante el pueblo ucraniano.

Declaración aprobada por el Comité Internacional (CI) de la Cuarta Internacional el 25 de febrero de 2026.

International Committee